El T-MEC no se romperá, pero cambiará su lógica

La revisión del T-MEC iniciará formalmente el 1 de julio de 2026, en un contexto marcado por la política arancelaria de Estados Unidos bajo distintos instrumentos legales y una relación comercial en la que, pese a las tensiones, México se consolidó como su principal socio. 

Este entorno configura el punto de partida de una revisión que no se limitará al ámbito comercial, sino que incorporará temas de seguridad, geopolítica y cumplimiento normativo.

Análisis de Alejandro Gomez Tamez de los antecedentes arancelarios y los temas clave que marcarán la revisión del T-MEC en 2026, con énfasis en México y Estados Unidos.

De acuerdo con el Dr. Alejandro Gómez Tamez, director general del Grupo de Asesores en Economía y Administración Pública (GAEAP), el proceso debe entenderse a partir de los cambios recientes en la política económica y comercial de Estados Unidos.

Política arancelaria de Estados Unidos y efectos para México

La estrategia económica impulsada por el gobierno estadounidense incluye un enfoque de proteccionismo orientado a reindustrializar su economía. En ese marco se han aplicado  aranceles bajo distintos fundamentos legales.

En el caso de México, se impusieron aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), que establecía una tasa de 25 % para productos que no cumplieran con reglas de origen del T-MEC. Estas tarifas fueron anuladas por decisión de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, que determinó que el presidente se excedió en sus facultades.

Tras la resolución, dichos aranceles fueron sustituidos por medidas bajo la Sección 122, que fijan un arancel general de 10 % y con una vigencia de hasta 150 días prorrogables.

Se mantienen, no obstante, los aranceles bajo la Sección 232 por motivos de seguridad nacional, aplicables a sectores como automóviles, acero, aluminio y cobre. Además, continúan investigaciones para ampliar medidas en otros productos.

Antes de la anulación de los aranceles IEEPA, se estimaba que alrededor del 31 % de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos pagaban directa o indirectamente algún arancel vinculado a la Sección 232. Bajo el nuevo esquema, los productos que no cumplan reglas de origen del T-MEC pagan 10 % más el arancel Nación Más Favorecida (NMF) correspondiente.

México como principal socio comercial

En 2025, México compró a Estados Unidos alrededor de 338 mil millones de dólares (mdd) y le vendió aproximadamente 535 mil mdd, para un comercio total cercano a 873 mil mdd. Con ello, el país concentra el 15.6 % del comercio total de Estados Unidos.

México se consolidó como su primer socio comercial, su principal cliente y su principal proveedor. El país pagó alrededor de 14 mil mdd en aranceles en 2025, cifra que representa una tasa efectiva reducida frente al volumen total exportado.

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La revisión del T-MEC y temas sensibles para EE. UU.

Análisis de Alejandro Gomez Tamez de los antecedentes arancelarios y los temas clave que marcarán la revisión del T-MEC en 2026, con énfasis en México y Estados Unidos.

En la práctica, la revisión se desarrollará en un contexto de tensiones comerciales y reclamos de incumplimiento. Aun en un escenario adverso, Gómez Tamez señala que el acuerdo no podría extinguirse antes de 2036, aunque podrían activarse revisiones anuales.

Entre los principales asuntos que se anticipan en la revisión destacan:

  • Reglas de origen, especialmente en el sector automotriz.

  • Política energética y participación de empresas del Estado.

  • Condiciones laborales y aplicación del mecanismo laboral de respuesta rápida.

  • Barreras no arancelarias.

  • Relación comercial de México con China y control de cadenas de suministro.

Estados Unidos ha señalado preocupaciones sobre inversión extranjera en energía, telecomunicaciones, minería y otros sectores, así como procesos regulatorios y propiedad intelectual.

También se prevé un endurecimiento en materia laboral y mayor vigilancia sindical, con el objetivo de evitar que la competitividad de México se base en bajos salarios.

Retos internos de México frente al T-MEC

Gómez Tamez indica que México tiene el reto de eliminar diferentes barreras no arancelarias que van en contra de lo acordado en el T-MEC, pero que han fijado la política interna desde el sexenio pasado.

Análisis de Alejandro Gomez Tamez de los antecedentes arancelarios y los temas clave que marcarán la revisión del T-MEC en 2026, con énfasis en México y Estados Unidos.

Entre las barreras se encuentran: 

  • Exclusividad estatal sobre el litio.

  • Restricciones a la inversión extranjera en energía, telecomunicaciones, minería, transporte, entrega exprés y tierras agrícolas.

  • Obstáculos regulatorios en pagos electrónicos y banca digital.

  • Prohibiciones al uso de glifosato y productos biotecnológicos.

  • Reglas y trámites aduaneros y logísticos para exportaciones exprés.

  • Retrasos en el registro de dispositivos médicos y farmacéuticos.

  • Barreras en propiedad intelectual y servicios digitales.

  • Otros temas de biotecnología como el asunto de papas y algodón.

  • Debilidad en los procesos judiciales por violaciones a la propiedad intelectual.

  • Barreras en seguros y telecomunicaciones.

Un T-MEC con aranceles y efectos de incertidumbre

El especialista proyecta que el acuerdo mantendrá la integración regional, pero bajo un esquema con aranceles efectivos. La tasa efectiva podría ubicarse alrededor de 7.6 % por estructura sectorial y cerca de 5 % por recaudación, dependiendo de los ajustes finales.

En este contexto, el objetivo ya no sería un comercio completamente libre de aranceles, sino una ventaja relativa frente a otros socios comerciales de Estados Unidos. México mantendría un trato preferencial dentro de Norteamérica, aunque sin un esquema de arancel cero generalizado.

La incertidumbre asociada a la revisión y a la política comercial ha coincidido con una caída en la inversión productiva. También se han registrado episodios de volatilidad cambiaria, en un entorno en el que el comportamiento del tipo de cambio es difícil de anticipar.

El resultado no apunta a un retorno al esquema de libre comercio pleno, sino a una redefinición de condiciones dentro de un bloque que concentra el 29.2 % del PIB mundial.

La revisión del T-MEC no se perfila como un trámite protocolario ni como una simple actualización técnica. Lo que está en juego es la redefinición de la integración económica de Norteamérica bajo criterios que combinan comercio, seguridad y estrategia industrial.

Gómez Tamez apunta que el debate ya no gira únicamente en torno a cuánto se comercia, sino bajo qué condiciones se hará y qué lugar ocupará cada país dentro de la región. 

Para México, la discusión implica adaptarse a un esquema donde el acceso preferencial seguirá existiendo, pero sujeto a mayores exigencias y a una lógica de comercio administrado. La revisión marcará así una nueva etapa en la relación económica regional, con implicaciones que irán más allá del texto del tratado.

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